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> Por Ariel Frate

La entrevista mano a mano que le realizó el periodista y politólogo, Hernán Brienza a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, levantó muchas críticas desde la oposición por su parcialidad, pero como casi siempre sólo la crítica le queda.

Los medios de la corpo enfatizaron en que esta entrevista se debió a la derrota electoral en las PASO, que obligó al oficialismo a cambiar de táctica con respecto a su relación con los medios de comunicación. “A poco más de un mes de las elecciones, y tras la derrota de sus principales candidatos en las primarias de agosto, Cristina Kirchner parece haber cambiado de estrategia comunicacional”, sentenciaba Clarín un día después de la entrevista.

La Nación ejemplificó señalando algunos casos “Luego del duro golpe sufrido por el kirchnerismo en las Primarias de agosto, los candidatos oficialistas cambiaron su política de comunicación hasta el punto que Martín Insaurralde, Daniel Filmus y Ricardo Echegaray estuvieron en los estudios de TN.”

Varios hicieron memoria y recordaron el antecedente de entrevista con estas características que dio la presidenta. “La última vez que la mandataria dio una entrevista de estas características fue precisamente poco antes de la derrota que sufrió el kirchnerismo en las elecciones legislativas de 2009. La nota fue difundida en mayo de ese año y su entrevistadora fue la actriz Soledad Silveyra en el programa Un tiempo después, que por entonces se emitía en Telefe.” apuntó, entre otros, el diario Perfil. También en los medios de la oposición se hizo un gran énfasis en el curriculum del periodista, “[la entrevista] Fue realizada por el periodista ultrakirchnerista Hernán Brienza y se emitió en dúplex por la TV Pública y Radio Nacional.”, dijo Clarín. La Nación, por su parte, agrandaba un poco más la información, bajo el titulo “Quién es Hernán Brienza, el periodista que entrevistó a Cristina Kirchner”, tras lo cual señalaba: “Ferviente kirchnerista, participa de actos de La Cámpora, la JP, Unidos y Organizados y Vatayón Militante; en 1998, se coló en la morgue para ver el cadáver de Alfredo Yabrán”, dato importante este último.

La verdad es que, al menos, la primera de las entrevistas sirvió para que la presidenta realineara la tropa y bajara línea en defensa del modelo, hablara de los fondos buitres y de la economía mundial. En la pregunta “metafísica” sobre qué es el kirchnerismo, evadió la parte de la relación con el progresismo y el pejotismo, y luego cuestionó a los jóvenes peronistas que a partir del año 73 discutían el liderazgo de Perón. Los programas producidos por Diego Gvirtz, como 678, TVR y Duro de Domar tuvieron material para repetir toda la semana.

El día posterior a la emisión de la entrevista, y sin sorprender a nadie, Brienza participó como invitado en 678 y el conductor Barragán intentó formular una pregunta sobre el “ataque” corportativo por su acercamiento al kirchnerismo. “A ver Brienza, la verdad que no sé si seguir hablando sobre este tema o hablar sobre el hecho periodístico en sí, esto de que se te hayan tirado encima, te hayan caído, tirándote a ver que te podían encontrar” (SIC), ante la mirada de incomprensión del periodista invitado, Barragan resumió. “Sabías que te iban a pegar” y luego siguieron discutiendo sobre todas las posiciones que tienen en común los panelistas.

Lo raro es que a pesar de cuestionar a Brienza y su “ultrakirchnerismo” los medios que se oponen al gobierno no dijeron cómo tendría que haber sido la entrevista correcta, ni cuáles hubieran sido las preguntas que ellos harían y al parecer todos los que reclamaban al gobierno conferencias de prensa, entrevistas y se escondían detrás del telón del programa de Jorge Lanata coreando “queremos preguntar, queremos preguntar” quizá sí querían preguntar realmente, pero evidentemente no sabían muy bien qué.

Y por lo bizarro no se la podemos dejar pasar: Clarín dedicó una nota en su sitio web después de un acto en Ezeiza, en el que la presidenta se mostraba con unas calzas negras. La nota fue titulada “Cristina en calzas: sí, no, mmhh…” el vergonzoso contenido preferimos no reproducirlo. Pero nos cabe una duda ¿si las preguntas que hubiera hecho Clarín estaban referidas al vestuario de la presidenta, en vez de poner a Hernán Brienza hubieran puesto a Coty Nosiglia de Boluda Total?

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