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> Por Ariel Frate

A veces no es fácil poder pararse desde una tercera posición como aquí nos proponemos hacer, entre la Corpo y la Crispación, y no porque no hallemos una postura diferente a la que algunos de ellos plantea, sino porque entre ellos no existe una diferencia que sea esencialmente opuesta. Un lugar común donde suelen encontrarse estas ideas es ante las protestas sociales. Aclaremos, a veces son encontradas porque de un lado se intenta invisibilizarla y desde el otro se las fogonea, y otras, las posiciones se encuentran no en el sentido de ser opuestas, sino en el sentido de encontrarse, abrazarse e ir a tomar un café juntas.

La diferencia es que los medios conservadores se desviven por generar el clima propicio para la represión ante cada protesta. Esto se vio ante los conflictos sucedidos en la legislatura bonaerense, donde se produjo un enfrentamiento entre La Cámpora y los “ruralistas”. Claro, en este caso era fácil tomar parte, puesto que de un lado estaban sus aliados del campo (sus aliados no son los trabajadores, sino los millonarios). La Nación fue tan sutil que definió a la banda de Biolcati y asociados apenas como unos pobres “chacareros”. Clarín, pegándole a la pasada al vice de Scioli, publicó “la legislatura bonaerense tuvo que llamar a la policía que había echado Mariotto”.

Por su parte, en el caso de los vecinos del barrio porteño de Constitución que resistían en las calles el desalojo del hotel donde vivían, los medios afines al macrismo obviaron todo lo que pudieron el tema y cargaron las tintas sobre el caos vehicular, en tanto que el sector del periodismo que se apoya en el gobierno nacional, remarcó la inacción e inoperancia de Macri.

Tanto como el grupo Clarín cuida las espaldas de Mauricio, el periodismo kirchnerista no se esmera demasiado en las coberturas de las moviliza­ciones o protestas que afectan los inte­reses y la imagen del gobierno nacional. Las nuevas represiones a los asambleístas de Tinogasta, en Catamarca, fueron obviadas en absoluto. Aún si perdonáramos el detalle a los medios nacionales por la distancia de sus estudios centrales porteños, en relación a las rutas catamarqueñas, no podríamos dejar de obviar que la misma actitud de desinterés fue mostrada ante la situación que atraviesan los trabajadores del INTI. Llevan casi 6 meses de paro y de grandes movilizaciones a la cual no han acudido mayormente los medios de la Crispasión, pero sí los 800 efectivos de infantería, los carros hidrantes y una gran cantidad de perros policías (nos referimos a los animales). Figuras como Norman Briski, Osvaldo Bayer y Adolfo Pérez Esquivel se han acercado a la asamblea permanente de los trabajadores del INTI y ni siquiera eso sirvió para llamar la atención de los medios oficialistas.

Nota completa en la edición impresa. MASCARÓ #2

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