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> Por Ariel Frate

La velocidad que ha adquirido la comunicación a partir de la llegada de las nuevas tecnologías a nuestro cotidiano le exigen a los medios una respuesta inmediata, e incluso previa, anticipada a los hechos que acontecen -o tal vez acontezcan- en la vida social. Un ejemplo fue la cobertura del reciente fallecimiento de Juan Alberto Badía, donde se corrieron diferentes versiones, muertes anticipadas y resurrecciones en una misma tarde (y eso que Badía debía ser la persona más buena y querida del espectáculo y la cultura).  Pero no nos convocan tales fallidos sino otros, los que vemos a menudo y que pocas veces se corrigen: los casos de inseguridad que no son.

El último acontecimiento que fue explotado por los medios hegemónicos ha sido el doble crimen de Cañuelas. Los canales de TV hicieron una cobertura minuto a minuto. El caso fue presentado inicialmente como un doble asesinato en ocasión de robo, pero luego se confirmó que se trató de una venganza (no menos injusta que un robo, pero otra cosa al fin).

Ante las cámaras de C5N una vecina de Cañuelas afirmaba “resulta que al ser menores los detienen 48 horas y después los largan… vuelven a agarrar el arma y al otro día salen y te matan”.  Otro vecino, en otro canal: “Quedó demostrado que con más de 10, 15 muertos todos los días, más los que no nos enteramos, esto no funciona. Esto llegó a un límite”. Ahí está el testimonio. El hombre dio la estadística como respuesta a una pregunta algo tendenciosa de Marcelo Bonelli: “todos los días hay victimas, todos los días hay gente que muere, hay personas que son baleadas sin ton ni son… ¿Cómo lo ven ustedes, cuál sería un mecanismo mínimo de solucionarlo?”

Ahora, ¿cuánto hay de cierto en esas afirmaciones? En el programa radial de Víctor Hugo Morales, el Diputado Provincial Marcelo Saín reveló datos concretos que dan alguna luz en el tema. Según la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia, en la provincia de Buenos Aires en 2011 hubo 1034 homicidios dolosos, cerca del 80 % del total fueron entre personas conocidas, lo que algunos denominan “violencia doméstica”. Sólo 63 fueron criminis causa, es decir homicidios para ocultar otros delitos; 56 en ocasión de robo y 78 agravados por el uso de armas de fuego. Un número que no parece concordar con la cotidianeidad de los noticieros.

En las 10 Estrategias de Manipulación Mediática, el intelectual norteamericano, Noam Chomsky, dice: “Se crea un problema, una `situación´ prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar.” Y más adelante agrega: “Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos”.

Chomsky, mirá qué buen ejemplo te da Clarín con esta nota que titularon “La víctima número 19 en 38 días” y que dice así: “se viene registrando un homicidio cada dos días en el marco de intentos de robos, asaltos y distintos ataques (…) La seguidilla disparó las estadísticas criminales bonaerenses”. Si un día de estos mueren tres personas durante un robo que no nos sorprenda leer: “En la provincia mueren tres personas por día a causa de la inseguridad”.

Nota completa en la edición impresa. MASCARÓ #4

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