COMPARTIR

Los resultados de las PASO del 11 de agosto no modifican en concreto el escenario legislativo, hasta tanto se realicen las elecciones de octubre, sin embargo abren el panorama a un momento decisivo en la carrera a las presidenciales de 2015. >  Por Agustín Santarelli

Felicitaciones le dice Lanata a Carrió. Felicitaciones le dice Cristina Fernández a Gildo Insfrán. Felicitaciones se dice el Grupo Clarín y saludan a Massa. Nos felicitamos dice Scioli y saluda a lo reina del carnaval sin precisar hacia quién van los agradecimientos.

Felicitaciones dicen desde los medios del poder a la izquierda, como si se le celebrara a un niño una travesura, que el día de mañana (cuando esos votos sean muchos más y la disputa más cuerpo a cuerpo) no les dará ninguna gracia.

La derrota ante el sector de la derecha peronista que en esta ocasión encabeza el intendente de Tigre, Sergio Massa, deja al gobierno en una encrucijada: la falta de una figura referencial propia más allá de la presidenta pone en duda la continuidad del proyecto. Por el momento no parece tener a alguien del núcleo duro kirchnerista y se impone el nombre del gobernador bonaerense Daniel Scioli. La sola idea entusiasma  al grupo Clarín y al sector más reaccionario del peronismo (mucho del cual pervive en el kirchnerismo).

Una disputa presidencial entre Scioli y Massa cerraría de maravilla para los Magnetto y CIA (por compañía, la sigla). De allí, en la especulación con ese escenario, se entiende la alegría en la cobertura televisiva de Canal 13, TN, y asociados.

En ese contexto, la derecha opositora ya habla de transición. La palabra se repite. Se asegura -el resultado lo impone- que no habrá reforma constitucional como para que Cristina pueda aspirar a una nueva reelección.

En todo caso, y sin el ánimo de jugar con las palabras, la base kirchnerista también debería exigir una transición, al menos la masa de militantes que se disgustó con los acuerdos con Chevron, que piden un paso más en la actitud política de recuperar realmente el transporte y los servicios a manos del Estado, que no termina de digerir los negociados con las megamineras, ni se siente representada por gobernadores como el asesino de los pueblos originarios, el festejado Gildo Insfrán.

El enemigo es el otro

“Esto es el ocultamiento, la distorsión permanente”, dijo la Presidenta Cristina Fernández en Tecnópolis, en su primera aparición pública luego de las PASO. “Me entero que en la comunidad Qom de La Primavera, donde viven los Qom, porque los Qom no viven en la televisión, ni en los espacios de la radio, ni en los diarios, los Qom no viven en las conferencias de prensa, en la avenida 9 de Julio, ahí no viven los Qom. Los Qom viven en Formosa en La Primavera. ¿Y saben qué me enteré? Que ahí habíamos ganado con el 66 por ciento de los votos entre la comunidad Qom. La verdad Gildo que te lo hago como un reconocimiento contra tanta mentira, tanta distorsión”.

La respuesta de la Comunidad Potae Napocna Navogoh (conocida como La Primavera) llegó mediante un comunicado titulado “Es triste. ¿Se puede estar orgulloso de los resultados electorales cuando se ponen en camión a los hermanos y se les quita los documentos?”, se preguntan, haciendo referencia a la práctica que los punteros justicialistas de Formosa realizan en cada acto eleccionario.

A la presidenta pareció no bastarle con la falta al respeto y la verdad en su discurso, sino que luego siguió por Twitter: “Y la victoria FPV en “La Primavera” de los Qom? Te acordás de los cortes en la 9 de Julio? Cámaras por todas partes. Conferencias de prensa…”, para luego rematarla: “Pero si hasta llevaron a un cacique a ver al Papa y fue tapa del monopolio (Clarín, claro). ¿Cómo que no son importantes?”

Obviando la chicana, Félix Díaz dijo a Revista Mascaró que “para nosotros es importante saber que la presidenta sabe de nosotros. Entonces, si saben de nosotros no pueden seguir desconociendo la problemática de los pueblos indígenas de nuestra provincia y de todo el país”.

Díaz, quien fuera ratificado como qarashe y único líder por el Consejo de su comunidad en mayo pasado, expresó en relación al discurso de la presidenta que “ella dijo que sólo dialogará con los verdaderos líderes, por lo que a nosotros nos considera como falsos líderes. Pero la verdad es que nosotros representamos al pueblo Qom”.

Los Qom recogen el guante lanzado por la presidenta de debatir los temas importantes a fondo y recuerdan que su reclamo y los continuos ataques y persecuciones por parte de terratenientes y funcionarios formoseños, tiene su origen en un conflicto por las tierras indígenas. “Si yo estuviera al frente de ella, le reclamaría la aplicación de los derechos indígenas y la devolución de los territorios. Para nosotros esos son temas importantes y creemos que deben ser importantes para el común de la sociedad”, completó Félix Díaz al otro lado del teléfono.

Diálogos y conciliación

En el mismo discurso de Tecnópolis, la Presidente llamó al diálogo a los grupos económicos que se encuentran -hoy- detrás de su -hoy- opositor, Sergio Massa. “Yo quiero convocar a un debate en serio, pero con los sectores, con la Asociación de Bancos, con la que conduce el banquero Jorge Brito por ejemplo, a ver qué es lo que quieren hacer con las finanzas del país; vamos a reunirnos con la Unión Industrial también para ver qué es lo que proponen”, dijo Cristina Fernández.

Probablemente la presidenta tenga razón cuando dice que quiere discutir “con los titulares” de las corporaciones y no con “los suplentes”, en relación a los candidatos del Frente Renovador. Pero ¿qué expectativas puede tener depositadas el gobierno en esos sectores, que ya han demostrado no tener en sus planes ni en su horizonte el tan mentado desarrollo del país que es bandera del kirchnerismo?

Según expresó Eduardo Lucita, del grupo de Economistas de Izquierda (EDI), a Mascaró “como concepción, lo que vemos en este llamado es que, como pasó en cada crisis, el peronismo llama a una negociación con los grandes capitalistas y el sindicalismo para concertar un acuerdo social, y llegar a un tipo de negociación con el poder real”.

Según Lucita “después de un periodo de fuerte crecimiento del producto bruto, de distribución, etcétera, la economía llega a una especie de estrangulamiento, una crisis de crecimiento, que para superarla hay dos formas: o se hace el ajuste clásico que se ha hecho siempre, o se avanza afectando seriamente intereses capitalistas”.

De esa magnitud es el brete del oficialismo, si no quiere terminar dándole el sello del Frente Para la Victoria a Daniel Scioli en las próximas presidenciales de 2015, deberá entrar en una confrontación más directa con el poder económico.

Además, deberá animarse a politizar a los sectores populares, corriendo el riesgo de que sea el propio pueblo el que comience a imponer la vara de lo que realmente son posicionamientos anti-corporaciones y anti-monopólicos.

Consultado sobre qué medidas podría tomar el gobierno para retomar la iniciativa y la preferencia de los sectores que supieron acompañarlo en periodos anteriores, Lucita enumera que debería: “Estatizar el comercio de granos; controlar los costos de producción y distribución de las 200 grandes empresas formadoras de precios; meterle mano a la banca, porque sino se le mete mano a la banca no hay forma de evitar la fuga de capitales”.

Habrá que ver si sus propias limitaciones ideológicas le permiten avanzar. Como dice el integrante del EDI, “en última instancia, si cae el gobierno no caerá por lo que hizo sino por lo que dejó de hacer”.

Hola, soy la izquierda y existo

Además de la derrota del gobierno y el reagrupamiento de la derecha, la nota saliente de las PASO fue el despegue electoral de la izquierda. El Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) realizó una elección más que satisfactoria en distintos distritos y superó los 900 mil votos en todo el país.

En lo que respecta a la denominada “nueva izquierda”, en todos los casos se superaron los pisos planteados por la Ley Electoral y tendrán sus boletas en octubre. En Capital Federal, tanto Camino Popular como Autodeterminación y Libertad superaron el piso; en La Plata el Frente Ciudad Nueva realizó una muy buena elección; lo mismo sucedió en Rosario con el Frente Ciudad Futura; así como en Lujan Marea Popular; y el Partido por un Pueblo Unido en Jujuy.

Para Lucita “es muy importante lo que pasó con la izquierda. Creo que hay que tomar las enseñanzas que hemos tenido por ejemplo con el ascenso del MAS en el 89, cuando también alcanzó una importante cantidad de votos. Pero su línea de decir, `la izquierda somos nosotros, venga y haga grande al MAS´ terminó haciendo estallar el frente político que se había formado. Ahora estamos ante una situación similar, el FIT es un aporte fundamental en términos de lucha y en términos teóricos, pero tiene un límite”.

El importante caudal de votos alcanzado por el conjunto de los partidos que bregan por el socialismo, impone la necesidad del histórico debate en relación a la unidad de los partidos y organizaciones de izquierda. Más allá de las discrepancias y las justificaciones para la dispersión, la necesidad de cambio expresada por buena parte del electorado, podría terminar de ponerse por sobre las diferencias de cara a 2015.

En ese sentido Lucita arriesga y plantea que “hay que hacer un gran frente de izquierda amplio (con eso no quiero decir que hay que hacer lo que se hizo en Uruguay), con amplia base popular. Realmente es un desafío para la izquierda, porque la identidad política ya está puesta en el escenario y ese es un primer paso ganado”.

Tal vez la cuestión a resolver para alcanzar la unidad pase por poner a la política por sobre todo lo demás. La política en términos de tiempos, de ánimos, y necesidades de las mayorías, es decir de los trabajadores y los sectores populares. Se deberán hacer esfuerzos para lograr los acuerdos que ya se expresan en tantos conflictos sociales, en luchas y reivindicaciones que van desde las facultades hasta las fábricas.

El mejor escenario imaginable para el pueblo argentino será el que muestre a una izquierda fortalecida tras las elecciones de octubre, animándose a discutir un programa en común y a trabajar en la tan mentada unidad para ser una opción real de poder en los tiempos que se vienen.

SIN COMENTARIOS

RESPONDER