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Mientras el kichnerismo y el macrismo no tienen nada nuevo que ofrecer y Sergio Massa intenta consagrarse como “lo renovador”, las elecciones primarias de agosto presentan nuevas propuestas que tienen como eje la participación directa de la gente.

> Por Lucas Napoliello

Detrás del furioso “que se vayan todos” que miles y miles reclamaron luego de la crisis del 2001, se escondía la necesidad de que algo cambiara en la política argentina, que era necesaria una transformación. A más de una década de aquella histórica gesta popular, la política vuelve a darle una oportunidad a la sociedad y, si bien los que tenían que irse no se fueron (o sólo se corrieron un poco para volver con caras lavadas pero con las mismas ambiciones) lo “nuevo” se hace visible lenta pero sólidamente. Así es que en las próximas elecciones legislativas, en 3 de las ciudades más importantes del país, nuevos espacios políticos comienzan a disputarle un lugar del poder a los partidos tradicionales para construir por fin, la posibilidad de una alternativa política gestada desde y por el pueblo.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Con Claudio Lozano (Buenos Aires para todos) e  Itai Hagman (Marea Popular) como principales referentes, pero fortalecido por distintas fuerzas políticas como Camino de los Libres, Unión del Pueblo y Partido del Trabajo y del Pueblo, se conformó en mayo el frente político Camino Popular.

Mascaró charló con Itai Hagman, candidato a Diputado Nacional por la Ciudad  Autónoma de Buenos Aires quién contó su parecer sobre la “nueva izquierda” en el proceso electoral. Hagman dijo que desde hace unos años “constatamos es una ausencia de toda esta experiencia de la nueva izquierda en el debate nacional, en el debate público. La madurez de nuestras construcciones y una reflexión, una reflexión que vinimos haciendo ante esta dificultad, esta falta de visibilidad y de proyección política de este sector de la nueva izquierda, nos fue llevando a la necesidad de participar en el terreno electoral”. Y luego profundizó “hubo que abandonar algunas ideas que fueron muy fuertes en el concepto de la militancia popular que hacían una suerte de dicotomía entre la militancia social y el terreno político. Vimos que esa dicotomía es falsa, que los movimientos políticos y sociales debemos asentar la tarea central de la construcción militante del trabajo, en los barrios, en las facultades y en todos los espacios de construcción, pero al mismo tiempo tenemos que dar la disputa en el terreno político”.

La marca del agua

A poco más de 4 meses de la peor inundación de la historia que sufrieron los habitantes de La Plata, los ciudadanos de la capital de la provincia de Buenos Aires, tendrán la posibilidad y la oportunidad de elegir una opción distinta.

Mientras los responsables del Código de Ordenamiento Urbano (uno de los factores determinantes que llevaron a esta ciudad al desastre del 2 de abril) se esconden en diversas listas (kirchneristas, massistas, macristas, denarvesistas), el Frente Ciudad Nueva, integrado por la Unión del Pueblo y por Patria Grande se presenta bajo la consigna “el pueblo al concejo”. Este lema, compartido por ambos partidos (que dirimirán los lugares de la lista en las internas) no es casual ni forzado, ya que ambas propuestas están conformadas  por trabajadores, estudiantes y militantes de todos los días.

Ana Laura Rodas, candidata a Concejal por la Unión del Pueblo, explicó a Mascaró cuál fue el proceso que llevó a la construcción de este partido: “la Unión del Pueblo nace como una necesidad ante el contexto político que se vive desde hace ya varios años en Argentina. Muchos de los que integramos la UP venimos de la militancia en los barrios o la universidad, entonces mucha gente nos decía que estaba de acuerdo con nosotros en muchas cosas, que nos apoyaba, pero a quién podían votar en las elecciones. Y bueno, así entendimos que era necesario crear una herramienta para que todos los problemas que nosotros vemos y discutimos en los barrios, tuvieran también la posibilidad de discutirse a través de las elecciones, porque además la gente está esperando una alternativa política, sobre todo después del 2001 cuando los argentinos despertamos del engaño que era ser gobernados por el peronismo o el radicalismo”.

En este contexto político, también se observa cómo distintas organizaciones y movimientos sociales empezaron a dejar algunas diferencias de lado, porque entienden la necesidad de una construcción política más amplia y que le dé respuestas a las necesidades populares. En ese sentido, Rodas agrega: “estos frentes que están surgiendo en distintas ciudades tienen como eje la participación popular y la construcción territorial. Nosotros como Unión del Pueblo, no sólo logramos armar un espacio en La Plata, tenemos candidatos en la lista de Camino Popular y participamos activamente de la campaña del Frente Ciudad Futura en Rosario, estos frentes fueron parte de una maduración política de los distintos espacios que la conforman y surgen de la necesidad compartida de poner sobre la escena política debates que en el terreno electoral no se visibilizaban.”

Frente Ciudad Futura

Con varios años desarrollando trabajos territoriales en distintos puntos y con diversas experiencias en la ciudad de Rosario, las organizaciones Movimiento Giros y el Frente Popular Darío Santillán, dieron un salto político significativo al conformar el Frente para la Ciudad Futura, y se presentan por primera vez a una instancia electoral.

Además del trabajo territorial que comparten con las experiencias de La Plata y Buenos Aires, esta nueva fuerza política tuvo dos ejes fundamentales que los llevaron a la disputa en las urnas, Pedro Salinas, candidato a Concejal y militante del Movimiento 26 de Junio explicó: “somos dos movimientos que pudimos visibilizar dos grandes problemáticas estructurales: por un lado, la especulación inmobiliaria y el déficit habitacional, que conocen y estudian muy bien los chicos de Giros; y nosotros batallando fuertemente contra el narcotráfico, su nicho de complicidades y su vinculación con la juventud de las barriadas populares”.

Al igual que Hagman, de Camino Popular, Salinas considera que las elecciones son un buen espacio para debatir los problemas de la gente pero que esta democracia representativa “muuuy alejada de nuestras instancias de democracia de base  necesariamente requiere intervenir en ella  para masificar y visibilizar experiencias que se inclinen más por la participación directa. Llegar a esas instancias para “democratizar la democracia”, le decimos nosotros”.

La vieja política

Mientras estos espacios crecen de manera sostenida y sólida, los medios de comunicación y el poder político parecen estar hipnotizados por otro fenómeno electoral que se presenta como “renovador”: Sergio Massa.

Sin embargo, el espacio que lidera el intendente de Tigre y que lo posiciona como primer candidato a Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires, poquito y nada parece tener de renovador. Ni sus formas de construcción ni quienes componen la lista, lo son.

Sergio Massa, debutó políticamente en la UCEDE de Álvaro Alsogaray y tiempo después militó bajo las órdenes de la menemista Graciela Camaño, en el bonaerenese Partido Justicialista de San Martín. En 2007 llegó a la intendencia de Tigre por el Frente Para la Victoria, y en 2009 se convirtió en Jefe de Gabinete del gobierno Nacional y hoy es “codiciado” por la derecha peronista, por el kirchnerismo y aplaudido/endiosado por los medios de comunicación monopólicos.

Su lista de candidatos lo define.

Entre quienes encabezan el listado a diputados están  José Ignacio De Mendiguren, presidente de la Unión Industrial Argentina (vocero de los derechos de los empresarios y “columnista” en diario La Nación). Darío Giustozzi, intendente de Almirante Brown, ex kirchnerista, hijo del riñón peronista que dirigiera Mario Cafiero, empresario agropecuario dedicado a la exportación de arándanos. Mirta Tundis, periodista del grupo Clarín especializada en asuntos previsionales. Felipe Solá, histórico militante peronista. Formó parte del menemismo, el duhaldismo, el kirchnerismo y ahora el massismo. Adrián Pérez, hijo político de Elisa Carrió, entre sus medallas políticas se encuentran el haber votado en contra de la nacionalización de las AFJP y la ley de medios y la nacionalización de Aerolíneas Argentinas.

Por sobre quiénes componen la lista, el intendente de Tigre enfrenta un desafío silencioso a nivel mediático pero que ha hecho bastante ruido en el territorio Massista. Los isleños del Delta del Paraná realizaron a fines de mayo la “Marcha de las botas de goma” hasta las puertas del municipio de Tigre (ver recuadro El paraíso robado). Llegados en botes y lanchas, los vecinos de la primera sección de las islas denunciaron que el intendente Massa y empresarios inmobiliarios pretenden anular las posibilidades productivas y de mantenimiento de los isleños mediante trabas concretas y burocráticas que se expresan en el Plan de Manejo de Islas. Amparado en un discurso ambientalista, Massa colocó la Normativa de Construcción, que impide y pena, la confección de muelles y viviendas tradicionales, necesarias para la subsistencia del isleño.

Está claro que hay sectores que siguen pensando en sus intereses personales, en defender a los grandes grupos empresariales, y que seguirán pujando por que nada cambie en 2015. Pero en la argentina que dijo “que se vayan todos” existen otras experiencias políticas que empiezan a tomar forma y visibilidad, y que tienen como protagonista al pueblo.

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