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> Por Andrés Carminati

Habló bastante el genocida Videla,

Tiró mierda para todos lados,

(No podía ser de otro modo, tiene la cabeza repleta)

Hay quienes le llaman hijo de puta

Yo pienso que por más fascista, retrógrada o imbécil que haya sido su madre, poco tiene que ver con lo que hizo su hijo, el genocida.

Más bien me gusta imaginarlo repleto de mierda, o de las peores inmundicias que pueda hacer el ser humano, (que ya ha dado pruebas de ser la especie más capaz en estos menesteres)

Pero también me gusta llamarlo por su nombre y apellido: Genocida Genocida

Brazo armado de las multinacionales

Brazo armado de la Sociedad Rural

Brazo armado del empresariado

Brazo armado de todos los partidos (de los dueños)

Brazo armado de la iglesia

Brazo armado de los tenderos asustados

Dijo Videla

Que Balbín (UCR) le preguntó ¿para cuándo el golpe?

Dijo Videla

Que Luder (PJ) le pidió un buen plan y que después le dio “licencia para matar”

Dijo Videla

Que los empresarios le dijeron que se había quedado corto de genocidio

Dijo Videla

Que la finalidad del golpe era “disciplinar a una sociedad anarquizada”

Dijo Videla

Que los desaparecidos no eran 30.000, pero que había que desaparecerlos “para no provocar protestas”

Dijo Videla, que eran el “precio a pagar”…

(Antes eran “incógnitas”, eran seres “sin entidad”, “ni muertos ni vivos, desaparecidos”)

Así habló don Videla, con el cinismo del genocida

El mismo de siempre…

Y se armó gran polémica en la mierda que tiró

Su mierda ahora huele mal

Antes eran hermosos los soretes del General, y eran tapa de Clarín y La Nación

Antes era “El General” y cagaba flores

Y había moscas de muchos colores revoloteando cual mariposas

Pero ahora no,

Ahora su mierda es mierda… y huele mal

Y pensar que su amplificador va a vender tantos libros…

Y eso que no dijo nada nuevo.

¿Nada nuevo?

Si ya lo sabíamos ¿o no?

Si en el ‘75 Videla avisó que

“En la Argentina deberán morir todas las personas necesarias para ganar la paz”

Si Luder ¿qué duda cabe?

Firmó los famosos “decretos de aniquilamiento” (y ahí quedó estampada su firma para la posteridad, junto a la de Aráuz Castex, Vottero, Emery, Ruckauf, Cafiero y Robledo.)

Si el señor Balbín andaba a los gritos diciendo que había una tal “Subversión Industrial” que había que erradicar.  (Y esa “subversión” eran los trabajadores)

Si la Sociedad Rural y su prontuario… ¡Verdaderos sarmientitos del golpismo!

¿Y los empresarios?

¿Los que le dijeron que se quedó corto?

¿Quiénes habrá sido?

¡Seguro fueron los monopolios!

Seguro, fueron los monopolios

¡Claro que fueron los monopolios!

Y también fueron los oligopolios

Y también fueron los nada polios

Y también los tenderos asustados

Todos de acuerdo en devolver el orden a la fábrica y al hogar

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