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“El coraje de un pueblo también se comprueba
por la cantidad de verdad que es capaz de soportar”.
Carlos S. Menem, 1990

“Si yo hubiera dicho lo que iba a hacer, 
no me votaba nadie”
Carlos S. Menem, 1991

La Restauración Neoliberal

Flota en el aire un áspero tufo a Restauración Neoliberal,
se huele en las sonrisas millonarias de los candidatos,
en el show mediático que se adueña de la política
y la sirve en plato de plástico.
En el constante resonar de la frase “son todos iguales”.
Apesta por abajo
cuando reviven las sentencias derrotistas
que hacen dogma del “realismo”.
Convencidos y convenciendo que
“no queda otra”,
“hay que adaptarse”,
“es lo que se puede”,
“¡La Realidad!”
A los candidatos,
a los intereses que representan,
y a los realistas de ayer y de hoy
es necesario recordarles que
“todo lo sólido se desvanece en el aire”
y sobre todo
“La historia es nuestra…
¡y la hacen los pueblos”!!

El pasado, pisado

Se cierra una década política que legitimó el presente
denostando los horrores del pasado:
– los desastres del neoliberalismo
– y los crímenes de la dictadura.
Se despide entronizando a un neoliberal
y llenando la Argentina de milicos de todos los colores.

Victorias prestadas

Y pensar que habrá tantos que se sientan
sinceramente ganadores…
cuando en verdad volvieron a ganar los verdugos.
Los dueños de la ignorancia
la explotación
la trata
el narco
el gatillo fácil
las inundaciones
las fumigaciones
y el hambre infame en el país del pan y el asado.

Desensillar hasta que aclare 2.0

Una vez más fracasó la utopía
del desarrollo capitalista nacional.
Una vez más, los autores  de esa utopía
han mandado a “desensillar hasta que aclare”.
Ellos, por su parte, ya desensillaron hace rato
(si es que alguna vez cambiaron de caballo
o lancha).
Mientras tanto
hay una montaña de platos rotos
y ya están queriendo que los pague la clase laburante
(los verdaderos “pagadores seriales” de la historia)

 El realismo se hace realidad

No hay sorpresa:
ganó el menemismo
y el orden de los factores no altera el producto.
La consigna era clarita:
“es la hora de la derecha”
Y la gente giró a la derecha…
¿O ahora también hay una pared de ese lado?

Combatiendo al capital

Y ahora a la cancha
que este partido se juega todos los días.
Con árbitros bomberos
y clubes con dueños.
Habrá que pensar bien
si en el próximo equipo
sigue jugando el policlasismo
Habrá que arremangarse
a demostrarnos una vez más
que los derechos se ganan en la calle,
y que este pueblo, hijo de mil batallas
dormía,
pero con un ojo abierto.

Iluar
Ilustración: Valentín Carmin

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