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Gabriel Arisnabarreta es un productor lácteo, miembro del grupo ECOS del partido de Saladillo, en la provincia de Buenos Aires. Mascaró se comunicó con él para conocer cómo fue el proceso por el cual se gestó el Plan Estratégico Agroalimentario.
“Nosotros participamos desde un primer momento”, nos dice Gabriel, recordando que se enteraron por medio de un comunicado de que empezaban las reuniones locales. Sabían de dónde venía la convocatoria y por eso se sorprendieron por los objetivos planteados y los conceptos que se utilizaban: se hablaba de “que el plan tenía que defender la soberanía alimentaria, que tenía que proteger el ambiente, la salud de la población, la calidad nutritiva de los alimentos, proteger la producción familiar, que tenía que ser hecho con un criterio de equidad social, humanismo social, y a nosotros nos parecía que teníamos que estar ahí, debatiendo temas tan importantes como la provisión de alimentos”. Y entonces fueron a las reuniones locales y regionales, pero poco a poco se fueron encontrando con pequeñas dificultades para participar que daban cuenta en realidad de qué tipo de participación se buscaba. “Ni bien empezaron las reuniones regionales ya en la primera nos pareció que la cosa no venía muy bien, porque en primer lugar era difícil participar para una ONG, para vecinos, para gente común porque se hacían los días de semana en horarios de trabajo, entonces uno tenía que faltar al trabajo o pedir el día y después compensarlo, o perder el día de trabajo, era difícil”. Una vez allí se encontraron con que casi no había vecinos, productores o trabajadores rurales, sino que la mayoría eran funcionarios de gobierno, tanto a nivel municipal, provincial o nacional, y eventualmente docentes universitarios y miembros de la Sociedad Rural o la Federación Agraria. Por otra parte, la metodología de los encuentros consistía en el llenado de una serie de planillas que limitaban el debate y llegado el punto en que se demoraba la actividad el coordinador decía “¿Quién está de acuerdo? y eran todos funcionarios y todos votaban a favor”.

Nota completa en la edición impresa. MASCARÓ #3

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