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¿Durante los últimos 10 años, han existido conquistas conseguidas por los trabajadores como grupo que se reflejen en leyes?

Los cambios más positivos que se dieron en el derecho del trabajo, no tanto expresados en nuevas leyes -aunque también las hubo- sino en jurisprudencia, tienen directa relación con la crisis del 2001 y la presión social que a partir de la misma se dio en nuestro país. En ese contexto los trabajadores como colectivo también presionaron y obtuvieron conquistas, aunque las mismas son limitadas. Para dar una idea: aún no llegamos siquiera a recuperar los derechos robados con la reforma de la Ley de Contrato de Trabajo por la dictadura militar en el 76. Las mejores leyes laborales conseguidas en estos años son apenas una recuperación muy parcial y obviamente insuficiente de todo lo perdido con la dictadura y con el proceso de brutal precarización de los noventa.

¿La aparición de paritarias puede considerarse un logro del gobierno?

Las paritarias en sí, como proceso de negociación, se recuperaron a fines de los 80, pero cabe el interrogante de hasta qué punto significaron un avance. Cuando se pudo negociar nuevamente en paritarias ya la debilidad del movimiento sindical era muy grande y prueba de ello es que la casi totalidad de los convenios negociados en los noventa fueron “a la baja” es decir no sólo no significaron mejores derechos sino que en los mismos se perdieron derechos que se habían ganado antes. Este fenómeno no se puede explicar únicamente por la corrupción en algunas direcciones sindicales porque ocurrió también con sindicatos con direcciones honestas y combativas. Con este gobierno no han habido grandes cambios en las negociaciones paritarias, aunque podría decirse que ya no se pierden derechos o se pierde mucho menos, pero son muy pocos los casos en que a través de negociación colectiva se mejoran condiciones de trabajo.

¿En el marco de la jurisprudencia se han observado cambios en la forma de fallar acerca de cuestiones sindicales?

Sí, pueden observarse cambios importantes. Creo que en parte tienen su explicación en la presión social posterior a la crisis del 2001, que ya mencioné antes, y en la aparición de nuevas construcciones sindicales alternativas, pero también en la actitud asumida por la Corte Suprema, la que dictó varias sentencias que hicieron estallar el régimen jurídico sindical como nunca antes. A partir de varios fallos, como ATE c/ Ministerio, Rossi c/ Estado Nacional, Alvarez c/ Cencosud, y otros, los jueces de la Corte declararon inconstitucionales varios artículos de la Ley de Asociaciones Sindicales, lo que pesó a su vez en la interpretación de los tribunales inferiores. Hoy están en discusión varios aspectos de la ley sindical pero además los jueces se atreven más a enfrentarse al poder de una estructura sindical autoritaria, no democrática.

¿Hay cambios sensibles en la forma de organizarse de los trabajadores? ¿Existen nuevas experiencias gremiales?

Hay cambios que tienen que ver con necesidades objetivas y con la experiencia que van adquiriendo en el conflicto las nuevas camadas de militantes y representantes sindicales.  Vuelven a aparecer interesantes fenómenos de organización por abajo, algunos de ellos muy valiosos; lamentablemente esto se da en un momento en el que a su vez se puede advertir un marcado retroceso de la CTA; queda el interrogante si, a pesar de sus límites y contradicciones, la misma no podría haber sido un apoyo importante a la construcción de un sindicalismo alternativo, por lo menos a través de acuerdos puntuales.

En el caso de las nuevas formas de organización sindical, ¿son realmente nuevas, o estamos ante la recuperación de experiencias pasadas del movimiento obrero?

Se trata de experiencias sindicales nuevas, aunque en muchos casos recuperan viejas experiencias de varias décadas atrás o las reformulan con ligeras variantes, todo esto no de manera plenamente conciente;  en algunos casos podría decirse que la recuperación tiene que ver con elementos de la cultura de los trabajadores muy arraigados y que reaparecen luego de tantos años de represión y con la inmensa capacidad de adaptación que muestran algunas de estas nuevas experiencias sindicales.

¿El modelo sindical argentino, es realmente representativo?

Yo preferiría decir que la estructura sindical argentina no es representativa. La expresión “modelo sindical” suele ser mal usada y tiene que ver en realidad con un conjunto de factores culturales, de formas de organización y de acción gremial, donde incide a su vez la regulación jurídica de las mismas. Un modelo de organización y acción sindical es por esencia algo que tiende a cambiar constantemente en la medida en que también mutan las formas de organización empresaria y las estrategias del capital, pero muchas veces desde su regulación jurídica se ponen trabas al cambio del modelo por los trabajadores. Estas son las trabas que parcialmente se han ido rompiendo en los últimos años. La estructura sindical actual no responde en absoluto a las necesidades e intereses de los trabajadores.

¿Es necesario un cambio en la Ley de Asociaciones Sindicales?

La respuesta es difícil. Si se produce un cambio en la actual situación política, y no me refiero a un gobierno en particular sino a una etapa histórica de avance del capital tanto en la Argentina como en el mundo, cualquier ley nueva va a ser probablemente igual de mala para los trabajadores. Por supuesto que esta ley hace agua y no le sirve en absoluto a los trabajadores organizados, pero sería mejor que un cambio en la misma se diera a través de avances en la organización sindical alternativa y en las luchas y no por la voluntad de algunos legisladores en una negativa relación de fuerzas. En todo caso bien valdría la pena impulsar de alguna manera un reglamento electoral sindical que en el marco de la autonomía fije algunas pautas que aseguren mejor la participación de los trabajadores en la dirección de sus organizaciones. Otra cuestión a plantear es la relativa a los delegados gremiales en los lugares de trabajo. Pero dudo que una solución adecuada a estos temas aparezca en una reforma de la ley en esta etapa.

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