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Entrevista con Emilio López Muntaner. Senador por la provincia de Buenos Aires del Frente para la Victoria.

¿Qué balance hace del año de gobierno?

Fue un año que estuvo signado por una cruzada del gobierno nacional, con mucha dignidad, de la defensa de la soberanía política y económica ante la embestida de los grupos hegemónicos del poder, aliados al Departamento de Estado de Estados Unidos, que buscan condicionar a la República Argentina a través de la avanzada de los Fondos Buitre y el juez Griesa. Hubo una fuerte embestida por parte del imperialismo para tratar de condicionar los dos últimos años de gestión de este gobierno nacional y popular que viene construyendo en base a tres pilares: 1- Fortalecimiento del Estado; 2- Desendeudamiento en lo económico y 3-Fortalecimiento del mercado interno.

A nivel estructural, ¿qué país queda después de 12 años de kirchnerismo?

El kirchnerismo deja un Estado que empieza a plasmar la idea de un proyecto basado en el fortalecimiento del mercado interno, de industrialización, de valor agregado a su materia prima. Un gobierno que ha avanzado notablemente en la adquisición de nuevos derechos para los ciudadanos, como el derecho al matrimonio igualitario, la recuperación de los fondos de pensión, recuperación de empresas nacionales como YPF, o la recuperación de la dignidad a través de la Asignación Universal por Hijo. Me parece que se los va a recordar, tanto al de Néstor como a los de Cristina, como gobiernos que, luego de la gran década infame del 90 -conservadora en lo político y liberal en lo económico-, y tras el desastre del 2001, aparecieron para recobrar las esperanzas y volver a poner al país en un proceso de integración latinoamericana y basado en el fortalecimiento de derechos y del Estado. Ese es el gran valor agregado que tienen estos 12 años de gestión.

¿Qué puntos quedaron pendientes de llevar adelante? ¿Qué debates quedan por dar?

Creo que una de las deudas centrales es la de no haber podido avanzar en un proceso de reestructuración de la Carta Magna. Este tiempo de recomposición del Estado y de adquisición de derechos, sin dudas que todavía mantiene una matriz basada en un contrato liberal como la Constitución de 1853 y las reformas que se le hicieron en el 94. Deberíamos tener una Constitución que esté más ligada y comprometida con los derechos sociales.

Por otra parte, falta una reforma del sistema financiero. Este proceso debería continuar hasta modificar un sistema especulativo que en las últimas décadas ha dado cuenta de que se benefician aquellos que especulan y no aquellos que invierten.

Esa es una materia pendiente. Y después, avanzar en la adquisición de la vivienda y la tierra social, y también contrarrestar la precarización laboral. Más allá de las grandes transformaciones que se han hecho, todavía quedan asignaturas pendientes.

Desde el kirchnerismo se habla siempre de “profundizar el modelo”, ¿qué candidatos presidenciales del Frente Para la Victoria serían consecuentes con esa consigna?

Estoy convencido de que tenemos un puñado de dirigentes que están en condiciones de poder ser los herederos de este proyecto, que viene de Perón, Evita, Néstor y Cristina. Pero creo que hay una coyuntura política de la cual depende cuán fortalecido puede terminar este gobierno.

De esa coyuntura dependerá que este puñado de dirigentes pueda llegar a ocupar el sillón presidencial y tengan posibilidades de avanzar. Con esto quiero decir que aunque tengamos hombres como Taiana, Domínguez, Rossi, Randazzo, Urribarri, de lo que depende este proceso es de que el centro dispositivo de esta acumulación, que es Cristina, termine fortalecida. A lo que nos tenemos que abocar como militantes políticos es a que este gobierno tenga la capacidad de garantizar la gobernabilidad, la estabilidad política y económica hasta el último día de gestión, que Cristina sea la gran electora y que decida la estrategia electoral hacia 2015.

No nombró a Scioli entre esas personas…

Scioli también está dentro de este puñado de compañeros. De todas maneras creo que sin dudas, y esto lo pienso a nivel personal, el sciolismo (si bien ha sido parte de estos 12 años de transición política) no expresa ideológicamente el proyecto de Néstor y Cristina.

Néstor siempre ha dicho que en caso de tener la necesidad de construir una alternativa de derecha, porque la sociedad se vuelca hacia un proceso de derechización, lo importante es que el propio Frente Para la Victoria también tenga un candidato de derecha. Ese es el rol que viene a cumplir Scioli.

¿Qué pasará con la base del kirchnerismo si se cierra con él como candidato del Frente Para la Victoria?

El peronismo, que es lo que expresa también el kirchnerismo, es un movimiento policlasista y por lo tanto conviven dentro fuerzas de centro izquierda y de centro y lo que puede considerarse, en algún momento, de derecha. Pero lo importante es que es un gran movimiento nacional y popular, con una raigambre de integración latinoamericana muy grande. Si Scioli es el presidente no tengo dudas de que por debajo se van a garantizar las estructuras, tanto legislativas a nivel nacional y como en las provincias, que permitan sostener la defensa de todo lo que se ha construido en estos 12 años.

Y si el candidato es otro candidato, trataremos de avanzar en el camino de la profundización del modelo. Hay cosas en las que no se puede retroceder y sea quien sea el presidente, va a ser el pueblo el que las defienda. No habrá posibilidades de un paso atrás.

Usted habló de la integración latinoamericana ¿qué garantías hay de que Scioli mantenga la misma línea si se ha pronunciado por Capriles en Venezuela y se reúne con la derecha colombiana y mexicana, dos puntales del imperialismo en el continente?

Las garantías están dadas en el fortalecimiento del movimiento y en la construcción ideológica de estos 12 años. Si hay un logro central de Néstor y Cristina es el de haber puesto al peronismo en un polo ideológico que nunca debió haber abandonado. El peronismo aprendió mucho al respecto. Hay una comunión muy fuerte con los procesos del continente que va a ser muy difícil, me animaría a decir imposible, de que cualquier presidente quiera salir de estos lineamientos estratégicos.

La gran participación, manifestación del pueblo peronista, va a hacer que cualquier presidente no tenga posibilidad de desviarse de esos lineamientos estratégicos.

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