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Estados Unidos incluyó al EIIL en la lista de organizaciones terroristas e Israel justifica su criminal campaña de destrucción y colonización, ahora con la excusa de la existencia de este grupo que tomó relevancia mundial a partir de la decapitación a un periodista norteamericano. Como contraparte, el papel de los guerrilleros socialistas kurdos y su propuesta de una Confederación democrática plurinacional en la región.

 

 

PorMartín De Battista, desde Medio Oriente.

 

Durante el mes de agosto, las empresas transnacionales de noticias hablaron al menos cuatro veces más sobre el Estado Islámico de Iraq y el Levante (EIIL), que durante los dos años anteriores en que el mismo grupo llevó adelante importantes masacres en Siria. El estrellato total del nuevo enemigo de la paz mundial se coronó con un video-mensaje a la Casa Blanca, donde un verdugo con perfecto inglés británico acaba por cortarle la cabeza al periodista estadounidense James Foley, capturado en 2012.

Se ha dicho de esta organización que maneja más de 2.000 millones de dólares, que cuenta con entre 15.000 y 50.000 “militantes”. Que todo lo arrasan y no hay fuerza que los detenga. Que son fanáticos que no paran mientes ante ningún método de sufrimiento. Que son la bestia desatada del Islam que siempre existió en el Oriente Medio. Que más del 35% son ciudadanos europeos, aunque la mayoría provengan de Túnez y de Libia.

Las grandes empresas de noticias e información del mundo, la Unión Europea, Estados Unidos, la OTAN, las Naciones Unidas y el mismísimo Israel ponen el grito en el cielo ante los encapuchados “islamistas” vestidos de negro que cortan cabezas a los infieles, rindiéndole por temor o bravura, inocente o intencionadamente, una verdadera pleitesía. Esto crea, un pocas veces visto movimiento diversionista de propaganda que resulta muy provechosa para este grupo, que continua con el reclutamiento de yihadistas -quienes llevan la guerra contra los infieles- de Alá.

 

La “estrategia” del Califato

Este grupo recientemente se ha autoproclamado como Califato, o sea un Estado organizado alrededor de un Califa, pretendiendo construir en principio un Estado Islámico desde el Líbano hasta Bagdad.

La estructura fundamental del EIIL, como de otros tantos grupos similares, surge luego de la invasión militar norteamericana a Iraq, pero no jugó un papel de peso en la política de la región sino hasta el surgimiento de la llamada “Primavera Árabe” a fines de 2010. El despertar democrático y social de muchos pueblos árabes, fundamentalmente contra regímenes políticos de corte militar, autoritario, dinástico y sectario, fue provocando realidades complejas, donde hay que saber distinguir muy bien qué es paja y qué es trigo. Si bien hubo en algunos países auténticos procesos de lucha popular, en otros el imperialismo aprovechó la situación para radicalizar los conflictos llevándolos a una situación de guerra civil, donde eliminar dirigentes populares, sembrar el odio y el sectarismo, el fanatismo y la discordia.

Esto fue particularmente así en Siria, donde la rebelión de una parte importante de la juventud se levantó en sucesivas protestas contra el gobierno, una parte importante del Ejército se abrió y comenzó a combatir al régimen del presidente secured.onlinegambling2014.com sirio Bashar al Asad, pero la oposición a éste, sin un objetivo claro y común, no podía derrotar a un gobierno y un Estado sólidos y férreamente instalados. La política de los yanquis y de las potencias imperialistas de Europa se basó en apoyar clandestinamente con armas, entrenamiento, personal y mucho dinero, a grupos sectarios de toda laya, incluida la red de yihadistas funcionales a Estados Unidos: Al Qaeda.

Así, poco a poco, en medio de una guerra civil que se ha cobrado más de 200.000 muertos y millones de desplazados, los sectores más reaccionarios, autoritarios y fanáticos fueron ganando posiciones. El apoyo más importante que reciben es el de las monarquías archi-reaccionarias de Qatar, Arabia Saudita, Jordania y del Estado turco. Entre estos grupos, poco a poco comenzó a destacarse EIIL.

 

¿Sociedad democrática y Estado contrarrevolucionario?

Previendo la situación que surgía en Oriente Medio, Abdullah Öcalan, líder socialista del pueblo kurdo, prisionero en Turquía, orientó al Movimiento de Liberación de Kurdistán, que tiene influencia importante en Siria, Iraq, Turquía e Irán, a no plegarse ante chiítas ni sunnitas, no apoyar a los regímenes totalitarios ni a las oposiciones terroristas pro-occidentales, sino ir construyendo sólidamente su propio camino y su propia política. Esto llevó a que en el norte de Siria, región que los kurdos llaman Rojavá, se proclamara el 19 de julio de 2012 la Revolución Confederal Democrática, agrupando a todos los pueblos y credos de la región a una organización social autónoma, que comenzó a gobernar lo que hoy son los tres cantones autónomos kurdos de Siria: Afrin, Kobane y Cizire.

La política militar de los socialistas kurdos fue de autodefensa, se armaron para proteger sus regiones evitando que la guerra entre grupos terroristas y el gobierno siga cobrándose la vida de las personas. Desde ese entonces, quienes más han atacado a Rojavá, han sido las unidades de EIIL, que han recibido un creciente apoyo solapado de occidente.

Es allí donde EIIL despliega masivamente sus bestiales “técnicas de guerra moderna y propaganda” como cortar cabezas de personas no-sunnitas, violaciones, secuestro y venta de mujeres, y aplica técnicas de guerra relámpago aprovechando la combinación de la gran movilidad que les brinda el acceso a excelente armamento desde Europa.

El imperialismo busca el aniquilamiento de los kurdos y el gobierno, fomentando al EIIL para que provoque matanzas, siembre la división y el pánico. El objetivo es lograr que a la primavera árabe le siga el invierno islámico, y no el verano kurdo. Mientras los revolucionarios kurdos se esfuerzan en destruir las lógicas estatales represivas en pos de fundar una sociedad democrática, el enemigo terrorista se presenta como Estado de características contrarrevolucionarias.

Nota completa en edición impresa. Mascaró #25 de Septiembre 2014.

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