COMPARTIR

El delicado estado de salud y el cumpleaños del líder contra el Apharteid pusieron la atención  mundial sobre Sudáfrica. Una mirada a la lucha por la independencia africana, la amistad con Fidel Castro y el agradecimiento a la solidaridad internacionalista del pueblo cubano.
> Por Martín De Battista

El pasado 18 de julio Rolihlahla Dalibhunga -mundialmente conocido como Nelson Mandela- cumplió los 95 años. Artículos periodísticos, documentales, notas de TV, surgieron en el periodismo de todo el mundo. La mayoría de ellos nos presentaba a un Mandela parecido al café descafeinado, sin cafeína, sin aroma, sin sabor, sin café. Un pacifista sufrido, en lugar de un consecuente luchador antiimperialista y antiracista. Un Mandela aislado de su historia y la lucha de toda África, que lo alzó como expresión de un pueblo entero.

La lucha del pueblo africano que puso fin al régimen racista, sexista y antidemocrático del Apartheid en 1994, tiene una larga historia que podemos identificar con la fundación del Congreso Nacional Africano en 1912. Pensado como una organización que superara las divisiones entre las distintas etnias negras que los blancos mantenían divididas y segregadas, comenzó siendo un grupo de intelectuales y profesionales, y llegó a ser uno de los partidos de masas más combativos.

Hay pocas historias más censuradas en la prensa mundial, en las universidades, en los Profesorados de Historia del mundo, que la historia de la solidaridad del pueblo de Cuba con África. Si en general todo lo referente a Cuba es censurado, manipulado, tergiversado y bloqueado, la actuación de Cuba en África corona la lista, pues allí la Revolución Cubana escribió una bella historia de solidaridad, altruismo y hermandad revolucionaria.

Independencia y neocolonialismo

África fue dividida y colonizada por las potencias europeas en la Conferencia de Berlín durante 1884 y 1885. El mundo entonces caía completo bajo el mando del capital financiero y las potencias imperialistas. Cuando el mundo estuvo repartido, comenzaron las guerras interimperialistas.

Luego de la Segunda Guerra Mundial se dieron procesos de descolonización y de independencia en el mundo entero. China, India, Corea, Vietnam, Cuba, por mencionar algunos, pero donde más masivamente se reflejaron la descolonización y la lucha por la independencia fue en el continente africano.  Sólo en 1960, 17 países africanos obtuvieron su independencia, formal o real, y otros 30 comenzaron procesos de lucha armada revolucionaria contra las metrópolis.

El caso emblemático del Congo, fue piedra fundacional de la historia de Cuba en África. El asesinato del Primer Ministro Lumumba, en enero de 1961, por los paracaidistas belgas, la CIA y bajo el amparo de las Naciones Unidas, desató una gran rebelión que encontró en los cubanos apoyo certero. Tan solo 5 años después, el Che Guevara penetraba el Congo, para dar allí apoyo de entrenamiento y combate, en una epopeya solidaria que permanecería secreta hasta 1988, donde participaron junto a él unos 150 cubanos.

Portugal, Angola y la lucha en el sur africano

Cuba también colaboró con médicos, educadores e instructores militares en al menos una docena de países africanos, pero donde la solidaridad cubana se destacó fue en Angola. Allí no sólo se escribió la más gloriosa página del internacionalismo y la solidaridad antiimperialista, sino que fue donde se reunieron todos los esfuerzos y se logró la victoria definitiva.

Portugal era una de las últimas potencias en mantener sus colonias, cada vez más desgastado por la guerra revolucionaria que enfrentaba en Mozambique, Guinea Bisáu y Angola. En 1973 Amílcar Cabral triunfó en Guinea Bisáu; al año siguiente la Revolución de los Claveles, un alzamiento militar dirigido por militares patrióticos, socialistas y anticolonialistas, acabó con el régimen fascista en Portugal y terminó con las ataduras coloniales. Se planificó otorgar la independencia tanto a Mozambique como a Angola.

En Angola se dio el proceso más complicado porque existían tres organizaciones armadas: Movimiento Popular de Liberación de Angola, UNITA y FNLA. El primero de ideología socialista, los otros dos, respaldados por la CIA, Sudáfrica e inclusive China.

Antes de las elecciones, los ejércitos de Zaire y Sudáfrica penetraron militarmente en Angola. Como respuesta, se inicia la Operación Carlota, la más importante misión militar cubana en el exterior. Cerca de 380 mil cubanos participaron en Angola durante casi 16 años, ayudándola a deshacerse de las fuerzas sudafricanas dirigidas por el régimen del Apartheid. El 11 de noviembre de 1975, el MPLA gana las elecciones y controla militarmente la capital, con apoyo cubano, y asesoramiento soviético.

En la batalla de Cuito Cuanavale, que finalizó en 1988, durante seis meses se batieron las tropas cubanas y angolanas contra el ejército racista. Más de 1500 blindados participaron de dicho combate, y mientras éste llegaba a su fin, Fidel Castro, que dirigía las operaciones telefónicamente desde La Habana, ordenó el avance de tropas hasta la frontera.

Así se impusieron los acuerdos de paz, que obligaron al régimen sudafricano a otorgar la independencia de Namibia, que estaba militarmente ocupada, respetar la independencia de Angola, y poner fin al Apartheid en su país.

Fidel Castro, la amistad más censurada

Luego de estar preso un tiempo, Mandela se convierte en el principal dirigente de “Lanza de la Nación” brazo armado guerrillero del Congreso Nacional Africano, por lo que volverá a prisión por otros 27 años acusado de “sabotaje y terrorismo” por el régimen racista y las Naciones Unidas. Cuando las negociaciones impusieron su libertad, el primer país fuera de África que visita “Madiba” (como se lo llama en Sudáfrica) es  Cuba. Y toma parte en los actos del 26 de Julio de 1991, aniversario del Asalto al Cuartel Moncada. Allí Mandela dijo:

“Los internacionalistas cubanos hicieron una contribución a la independencia, la libertad y la justicia en África que no tiene paralelo por los principios y el desinterés que la caracterizan. La vida del Che es una inspiración para todo ser humano que ame la libertad. Siempre honraremos su memoria.

Yo me encontraba en prisión cuando por primera vez me enteré de la ayuda masiva que las fuerzas internacionalistas cubanas le estaban dando al pueblo de Angola (…) Nosotros en África estamos acostumbrados a ser víctimas de otros países que quieren desgajar nuestro territorio o subvertir nuestra soberanía. En la historia de África no existe otro caso de un pueblo que se haya alzado en defensa de uno de nosotros.

Sabemos también que esta fue una acción popular en Cuba. Sabemos que aquellos que lucharon y murieron en Angola se ofrecieron como voluntarios. Para el pueblo cubano, el internacionalismo no es simplemente una palabra, sino algo que hemos visto puesto en práctica en beneficio de la humanidad.

La aplastante derrota del ejército racista en Cuito Cuanavale constituyó una victoria para toda África; dio la posibilidad a Angola de disfrutar de la paz y consolidar su propia soberanía (…); Permitió al pueblo combatiente de Namibia alcanzar finalmente su independencia; destruyó el mito de la invencibilidad del opresor blanco y sirvió de inspiración al pueblo combatiente de Sudáfrica. Sin la derrota infligida en Cuito Cuanavale nuestras organizaciones no hubieran sido legalizadas. La derrota del ejército racista en Cuito Cuanavale hizo posible que hoy yo pueda estar aquí con ustedes, Cuito Cuanavale marca un hito en la historia de la lucha por la liberación del África austral. Cuito Cuanavale marca el viraje en la lucha para librar al continente y a nuestro país del azote del Apartheid.”

Este es el verdadero Mandela, y no el que -como dijo el periodista Emilio Marín- nos presenta la prensa mundial como un león herbívoro. Prueba de ello son las dos grandes condecoraciones de “Madiba”: la primera es el reconocimiento de los EE.UU., que hasta 2008 lo tuvieron en la lista de terroristas, la segunda es la Orden José Martí, la más alta mención que otorga la República de Cuba. Del Nobel de la Paz nos abstenemos de hablar, porque hace años que es reflejo del cinismo de sus organizadores.

SIN COMENTARIOS

RESPONDER