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Desde Marinaleda, una pequeña localidad andaluza que se define comunista, el alcalde José Manuel Sánchez Gordillo da cuenta de la situación española y del ejemplo de un pueblo donde todo se decide en asamblea, todos cobran el mismo sueldo y no existe la policía.
>Por Agustín Santarelli

España está en crisis. Europa está en crisis. El sistema capitalista está en crisis.
Visto desde este lado del mundo, las medidas de ajuste y reducción del gasto público y la defensa de las recetas de los organismos financieros internacionales que son amplificadas en los medios de comunicación, se asemejan a las recomendaciones y políticas económicas realizadas en Argentina durante el final de los noventa y el emblemático 2001. También ahora los pueblos se levantan, y como respuesta reciben represión y criminalización.

Hace unos meses, en el comienzo del verano europeo, fueron noticia en España los “saqueos” a supermercados. La similitud con el 2001 criollo llamó la atención y los medios de comunicación cubrieron la notica en términos de comparacación.

En ese contexto, emergió la figura de Juan Manuel Sánchez Gordillo, diputado de Sevilla por la Izquierda Unida y alcalde de la localidad de Marinaleda. “El alcalde rebelde” había estado a la cabeza del denominado “saqueo”. La acción que se repitió en un par de supermercados transnacionales y que le valieron causas judiciales al alcalde, en realidad tenía que ver con la apropiación de la mercadería con fecha de vencimiento próxima para ser repartida luego en distintos comedores comunitarios.

Sánchez Gordillo atendió el llamado de Revista Mascaró y contó desde Marinaleda su parecer sobre la vida de España en estos días: “La crisis en Europa es la peor crisis del capitalismo que se recuerda, y está afectando fundamentalmente a la periferia de Europa: Grecia, Portugal, Italia, España. En nuestro país se traduce en un agravamiento por la presencia de un gobierno reaccionario y a las órdenes del mercado que ha procurado la crisis. Hay casi seis millones de parados (desocupados, NdeR), millones de familias que han quedado sin ningún recurso.
En Andalucía la pobreza es más profunda, porque existe un 34% de la población económicamente activa en paro. Y porque existe una marcada desigualdad que se traduce en que el 50% de la tierra cultivable se encuentra en manos del 2% de los propietarios.

Desde el gobierno del Partido Popular (y su antecesor PSOE) están llevando un ajuste hacia el sector público, en educación y sanidad, lo cual es inadmisible. Y al mismo tiempo se ve un claro retroceso en las reivindicaciones laborales que se habían conseguido por parte de los trabajadores desde el inicio de la transición democrática a esta parte. Como respuesta, cada vez es más gente se está revelando.

Andalucía en pie

Sánchez Gordillo ha bajado mucho de peso desde que el programa C.Q.C. viajara hasta Marinaleda para mostrar un pueblo diferente con un intendente de barba, pañuelo palestino y un cuadro del Che Guevara en el despacho (donde la mayoría de los mandatarios de España tienen la foto del Rey). Es que los vecinos de Marinaleda y los obreros y campesinos del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) no se han quedado quietos. Realizaron una marcha a pie recorriendo las distintas localidades de Andalucía, Sevilla y Huelva.

“La respuesta en las ciudades y los pueblos ha sido muy superior a las expectativas que teníamos. El acompañamiento de la marcha iba creciendo en el camino y cada llegada a una ciudad se tornaba prácticamente apoteótica.
Nosotros planteamos un plan de empleo con inversión pública; que no se produzcan más desahucios, es decir, que ninguna familia se quede sin vivienda por no poder pagar una hipoteca mientras dure la crisis; que se garantice el trabajo y subsidios mínimos calculados en términos de que cada familia tenga garantizados los derechos humanos básicos; y por supuesto que planteamos el cambio de estructura y modelo de sociedad.

Esta es una llamada de atención hacia un sector de la sociedad que se adormece a través de los grandes medios de comunicación que pertenecen a los sectores de poder y que son los que generaron la crisis y que se benefician…

Nota completa en edición impresa. Mascaró #7, noviembre 2012.

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