COMPARTIR
Bolivia: a 16 años de la Guerra del Agua

La privatización del abastecimiento de agua potable en la ciudad de Cochabamba  en 1999 dio lugar a una serie de protestas, históricamente conocidas como la Guerra del Agua, y que concluyeron en abril de 2000 con la vuelta de la administración pública del servicio. Héctor UdaetaLarrazabal participó en aquellas barricadas y nos cuenta lo que se vivió en ese momento.

 

La Guerra del Agua en Cochabamba se inició a fines de 1999 pero el pico del conflicto se dio en abril de 2000. Recuerdo la tarde soleada en que irrumpió una multitud en la plaza mayor de la ciudad, traían a jalones el cuerpo ensangrentado de un adolescente, única víctima oficial, cuerpo a cuyo alrededor se confundían los gritos, el llanto y las consignas.

El bloqueo convocado días antes encontró tal eco en la población que la ciudad había sido cubierta de piedras, palos y contenedores de basura. Desde las calles menos importantes a las grandes avenidas se hallaban bloqueadas. La policía  y el ejército decidieron acuartelarse y poner  fin a las acciones represivas, en clara desobediencia al gobierno central.

Tal magnitud de conflicto sólo era posible porque se habían movilizado todos: las juntas de vecinos, las barras bravas de fútbol, los sindicatos fabriles, los vecinos de barrios residenciales, los comerciantes,  los sindicatos de lustrabotas, de comerciantes callejeros y de prostitutas; todos se dividían la geografía de la ciudad ahora tomada para la resistencia y la lucha contra el gobierno.

El tema del agua es parte central en el imaginario social de la población cochabambina pero  también influyeron en la guerra del agua la crisis económica, la exclusión social y política, las transformaciones del modelo neoliberal, el proceso de reducción del Estado, el fin de la economía estatizada y el vuelco hacia un Estado regulador y no administrador de los bienes nacionales y sus sistemas productivos. Se había dado inicio a un proceso de remodelación y transformación de la política económica y se estipuló entrar en un proceso de concesiones en los servicios públicos. En este marco se había dispuesto que la administración de la empresa encargada del abastecimiento y administración de agua potable y alcantarillado sea transferida a una empresa privada, Aguas del Tunari. Luego se promulgó la Ley de Saneamiento Básico que incrementó la capacidad de monopolio y control privado poniendo en la mira los sistemas de agua construidos por los propios vecinos, los pozos privados, elevando hasta un 500% las facturas de agua. Este hecho generó descontento en distintos sectores de la población que veían afectados sus intereses sobre el agua  e inició un conflicto que duro más de seis meses en su maduración y resolución.

Diálogo, negociación y movilización se fueron alternando. Cabildos abiertos como espacios sociales de toma de decisiones; movilizaciones previas, reprimidas por la policía, coadyuvaron para la adhesión física y moral de ciudadanos a las protestas. Se realizó un referéndum desestimado por el gobierno  pero cuyos resultados proporcionaron mayor legitimidad. Se recolectaron firmas de adhesión y las facturas de agua se quemaron simbólicamente. Además se instruyó a la resistencia civil, no pagando las facturas de agua.

La respuesta de la población dio origen a la Coordinadora en Defensa del agua, que constituyó una organización representativa a nivel departamental y  asumió una dirección horizontal.

La represión estatal a la movilización desde un inicio fue violenta. Además, bajo el amparo de una resolución presidencial, se avaló el empleo de las Fuerzas Armadas en Cochabamba. Eso no frenó  la acción que sumó el bloqueo de caminos interdepartamentales del chapare y el altiplano, por parte del campesinado.

La resistencia civil eliminó  por un instante la presencia gubernamental en Cochabamba. La población comprendió que lo que se esperaba con la movilización era la victoria. La gente murmuraba en las calles “si nos organizamos podemos ganar”. Y el resultado final fue la vuelta a la administración pública del servicio del agua y alcantarillado, expulsando de por medio una empresa trasnacional.

 

SIN COMENTARIOS

RESPONDER