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> Por Laura Gómez
Este Julio, en el tramo de la ruta 34 que une Calilegua con Libertador San Martín, la tradicional marcha de Ledesma tendrá el gusto de la Victoria.
Después de 36 años de impunidad, de jueces y fiscales corruptos sostenidos por los gobiernos de turno, nacionales y provinciales, el próximo 12 de julio comenzará en la Provincia de Jujuy el Primer Juicio por Violaciones a los Derechos Humanos cometidos en la última Dictadura. Se han unificados 5 causas para acelerar los procesos de juzgamiento y condena. Los imputados Vargas, Bulgheroni, Menéndez y Braga serán llevados a juicio en audiencias públicas y orales que se extenderán hasta al 23 de julio en San Salvador.

La causa judicial había estado demorada durante siete años mientras el titular del Juzgado Federal 2 de Jujuy era Carlos Olivera Pastor, y ahora, tras su renuncia, el juez subrogante Fernando Poviña tomó la medida de citar a indagatoria por primera vez a Blaquier y al ex gerente de la empresa Alberto Lemos.

En el marco de la causa, el juez Poviña ordenó el allanamiento de la empresa Ledesma y halló documentación con nombres de participantes de una marcha realizada en Jujuy en 2005 para recordar un nuevo aniversario de la Noche del Apagón, una clara práctica de espionaje en plena democracia.

Con el logro de estas elevaciones parciales de las causas de Avelino Bazán y otros, Arédez y otros, entre muchas víctimas, estamos saliendo de la desidia y la falta de compromiso de las autoridades con las personas que fueron secuestradas, torturadas, encarceladas y desaparecidas en esta parte del país.

Jujuy es una Provincia por donde, aparentemente, no pasó la “dictadura”, como que de “eso” no se habla pero cuando uno comienza a preguntar, a investigar, siempre escucha algún relato de alguien que “no vino más”, “no se lo volvió a ver”, alguien que “se debe haber ido a la ciudad”.

Lo que pasó en la empresa Ledesma es lo más conocido, fue lo más visible ya que durante varios meses se produjeron apagones, en donde salían camionetas de la empresa a “buscar” y llevarse vecinos. Pero también hubo desaparecidos, presos y torturados en la Mina el Aguilar, como Avelino Bazán, minero y delegado. Mina, que en su directorio sigue teniendo a personajes de aquella época, en donde ellos son los dueños y señores del pueblo y de las comunidades que están dentro del “territorio” del Aguilar. En donde para entrar, salir, dar clases, transitar por la ruta o conversar simplemente con los que viven allí, se debe pedir autorización.

También hubo presos, torturados y desaparecidos en la Quebrada, como la maestra de Purmamarca Marina Vilte y muchos más que aún hoy desconocemos, o conocemos y no se animan a declarar porque “mira si vuelven”. Es un trabajo arduo, que llevará mucho tiempo, el que los pobladores comiencen a hablar y a denunciar, quizás estos primeros juicios son la punta para que se animen.

Nota completa en la edición impresa. MASCARÓ #3

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