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Susy Shock es poeta, coplera y “artivista” trans desde el todo diverso que la compone y la enorgullece porque, tal como dice, “si hubiera una única manera de ser varón, de ser mujer, de ser trans, sería muy aburrido… seríamos pre-pizzas”.

> Por Bárbara Corneli

Susy pasó toda la tarde en ese sillón del bar Burlesque a unas cuadras del Congreso. Se sienta junto a su caja de cuero pintado y bordes cubiertos de pines. Un ventilador le sopla el pelo de costado y tiene el maquillaje intacto, como si recién llegara. En uno de sus más conocidos recitados reivindica su “derecho a ser un monstruo” y “que otrxs sean lo normal”.

Entonces, ¿Hay una mujer normal hoy? ¿Cómo sería?

Sin violentar ni agredir a quien se sienta mujer y entienda de eso un término de orgullo y de militancia y de deconstrucción, para mi hoy desde lo normal mujer puede ser Mirtha Legrand, Valeria Mazza, Susana Giménez. Seres que han construido la esencia de lo femenino en base a una palabra que representa lo peor de lo hegemónico, lo machista, lo violento. Algo asignado a una situación de consumo, de sumisión al varón patriarcal. Nosotras como militantes trans hemos aprendido y  nos hemos empoderado para decir: nosotras, si queremos construirnos desde una feminidad, no va a ser  eso, esa mujer establecida no nos pertenece. No solamente no nos pertenece, sino que nos ha hecho mucho mal.

Susy dice haber podido elegir todo en la vida y cuando recuerda sus primeras elecciones lo hace con la nostalgia de quien ha sembrado buenos recuerdos en la infancia. No reniego del niño que he sido, me veo ahí, lo que cambia son decisiones estéticas con las que una se presenta socialmente, pero la esencia sigue estando porque esa esencia fue abrazada. No puedo renegar de ese niño que ha sido amado. Yo tuve una maternidad y una paternidad muy de abrazar y contener, aunque no podían compartir, no entendían. Cuando hablamos de una persona trans, pensamos que muchxs de nosotrxs venimos de abandonos y como yo me construí desde una familia heterosexual copada, creo que hay otros términos de ser madre y de ser  padre.

Hay un término: maternar, que se asocia más a las acciones de la maternidad y la paternidad que a los supuestos dados en torno a lo que se espera de la mujer madre o del varón padre. Susy es “padre-madre”, tengo una hija biológica que es Anahí y yo aprendí junto con ella todo. O en todo caso Anahí es el resultado de deconstruirme con ella y de construirme, porque es a la par. Mientras deconstruyo mandatos, construyo eso nuevo que está absolutamente alejado de la violencia. Yo soy absolutamente Susy con mis feminidades y mis masculinidades instaladas, tenga o no tenga este montaje.

¿Cómo fue tu búsqueda por hacer visible la feminidad en vos?

En la adolescencia fue el teatro, que es un amparo de toda posible mariconería. El arte te permite ciertas rarezas, si vas por la calle caminando es otra cosa. El tema es la vida, el colectivo, el quiosco, el almacén, la gente tiende a repetir que hay un modelo de ser al cual el 90% no respondemos. Ese otro social me mostró que el mundo no era como yo lo venía transitando. Ahí están esas masculinidades y feminidades diciéndonos cómo tenemos que ser de ambos lados y cómo no tenemos que ser y eso responde a una heteronorma muy violenta.

Hay una anécdota muy interesante. Un día fuimos con Marlene (Wayar) a hablar en un taller. Cuando entramos, alguien, en la primera pregunta nos empezó a correr por el lado de la naturaleza. Marlene fue muy sabia y muy astuta, dijo “a ver, hablemos de la naturaleza, ¿qué nos dice, en este mismo lugar?”. Lxs empezó a mirar y dijo, “la señora tiene un mentón muy grande, los hombros muy grandes, el señor tiene las manos finitas, sin vellos…” empezó a deconstruir lo que la naturaleza decía en ellxs. No ven que lo femenino y lo masculino está en todos, nos pasa por el cuerpo todo el tiempo. Me parece que eso es lo rico.

NO ABANDONAR LA CALLE

Respecto a ese otro social que marca lo normal y genera cierta violencia, en La Plata el pasado 6 de febrero dos chicxs sufrieron agresiones por su orientación sexual ¿Por qué la homofobia, lesbofobia, transfobia se manifiestan en agresiones?

A veces los grandes cambios producen grandes resistencias. Estamos en un momento de mucha visibilidad a partir de enormes e históricas militancias que han producido alcances inesperados por el mismo colectivo y para aquellos que pretenden un mundo para pocos, donde rige esto binario.

Nota completa en edición impresa. Mascaró #9, marzo 2013.