COMPARTIR

De tanto enjaular gorilas cada vez se va haciendo más fácil reconocerlos, al escuchar ciertos comentarios, ver determinadas actitudes o conocer determinados datos acerca de una persona, ya podemos señalar si se trata o no de un primate de tamaño importante. Una polémica declaración acerca del conflicto Israel-Palestina, o mejor dicho la matanza de palestinos a manos de los imperialistas de la derecha fascista israelí, nos hizo prestarle atención a alguien que a priori no presenta rasgos demasiado evidentes, es sociólogo, rabino, demasiado joven para estar implicado en la última dictadura, pero es flor de gorila. Con ustedes Sergio Bartolomé Szpolski, el dueño de casi todos los medios de comunicación oficialistas, banquero fallido, confeso sionista y ante todo, gorila.

Sergio Spolszki nació en 1965 en una familia de banqueros. A sus 34 años ya era sociólogo, rabino, miembro del directorio de un banco y tesorero de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina). Además ya había empezado a hacer de las suyas. En 1998 fue el principal responsable de la quiebra del Banco Patricios (cuyo tío dirigía) y no sólo benefició a muchos amigos y perjudicó a miles de clientes, sino que en la misma maniobra estafó millonariamente a la AMIA. Tal es así que en un hecho inédito fue expulsado de la institución por decisión de su Tribunal de Ética.

Durante los 90 Sergio supo cultivar buenas amistades. De la mano de su amigo Jorge Rodríguez (Ministro de Educación y luego Jefe de Gabinete del gobierno menemista) logró entrañables vínculos con José Luis Manzano, Enrique “Coti” Nosiglia y Darío Richarte que era el número dos de la SIDE.

Terminadas las carreras como directivo de AMIA y como banquero, Sergio decidió que para alguien ambicioso y sin escrúpulos como él lo mejor eran los medios de comunicación. Sacando provecho de sus amistades, ya asociado con Hadad, partició junto a Nosiglia de la creación del periódico de distribución gratuita destinado a la Universidad de Buenos Aires (llamado “La U”). El emprendimiento le abrió a Spolszki las puertas de un nuevo mundo de negocios y aunque exitoso al principio, luego terminaría quebrando y dejando a mucha gente en la calle, como suelen terminar todos los emprendimientos de Sergio.

Para probar suerte por si acaso con los medios no funcionaba, al mismo tiempo se sumó a la empresa Nuevos Clubes Argentinos S.A. que fue una de las beneficiadas por la quiebra del Banco Patricios. Desde este empresa saldrían luego las gerenciadoras de dos clubes de fútbol: Racing y All Boys y la firma Megatlon que maneja una red de más de 20 clubes deportivos privados.

Hoy Sergio maneja el Grupo Veintitrés, que posee 6 diarios, 4 radios, 2 canales de televisión y 8 revistas. Además junto a sus socios Matías Garfunkel y Raúl Moneta, tiene parte de casi todos los medios de comunicación a excepción de los pertenecientes a los grupos Clarín y La Nación.

Szpolski puede alardear orgulloso de sus dos records, el de cantidad de empresas quebradas y el de cantidad de dinero recibido de pauta oficial desde el año 2003 a la fecha. El gobierno publicó a principio de año el detalle del reparto de la pauta oficial del segundo semestre de 2012 y el primero de 2013, períodos en los que distribuyó, respectivamente, $518,7 millones y $610,4 millones. Por lejos, el grupo Szpolski-Moneta-Garfunkel fue el que más dinero recibió del Estado: totalizó $144.953.341 a través de ocho empresas (Balkbrug, Soluciones Logísticas, Comunidad Virtual, Desup, Periomundo, Manucorp, Milke e Infofin).

Hace poco tiempo pudimos ver las repercusiones mediáticas de los dichos de Szpolski sobre el periodista Pedro Brieger, a quien prácticamente pidió que despidan de la TV Pública. Sergio montó en cólera ante la postura de Brieger sobre la muerte de tres jóvenes israelíes en territorio palestino, lo que explicó como consecuencia de la espiral de violencia generada por la invasión de un país a otro. Spolszki salió al cruce defendiendo el accionar de Israel y diciendo de Brieger que “Es un judío que con tal de quedar bien con todos los que lo rodean, porque quiere ocultar su condición de judío, no tiene ningún problema en atacar al Estado de Israel”. Emparentándolo con el “antisemitismo”, desacreditó a Brieger como parte “de los judíos que se odian a si mismos”.

Por las dudas Garfunkel busca ser diputado por el Frente Renovador de Sergio Massa y Sergio, ni lento ni perezoso, ya hace negocios millonarios con Daniel Scioli, a quien acompañó a Israel a conocer una central de cámaras de vigilancia que entre los dos planean emular en la provincia de Buenos Aires.

Sin más tiempo que perder porque puede que, entre que empezó y terminó la nota haya abierto nuevos emprendimientos, Sergio Szpolski: ¡A la jaula!

SIN COMENTARIOS

RESPONDER