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Sección inspirada en la homónima idea de la revista Tinta Roja, con el permiso de sus creadores

> Por Juan Talparoso

En esta oportunidad vamos a traicionar un poco el espíritu de la sección, no nos ocuparemos de un personaje que se empeña en ocultar su naturaleza gorilezca, sino que trataremos con un gorila con todas las letras, un verdadero orgullo para su raza. Nos ocuparemos de él porque sabemos que su condición no pasa desapercibida, pero que ha sido efectivo en ocultar hasta qué extremo llega. El exponente de este mes no es otro que Samuel “Chiche” Gelblung.

Chiche viene de una familia con historia militante en el Partido Comunista, partido al cual él mismo dijo estar afiliado. Abandonó el hogar familiar a los 14 años, nunca terminó el secundario y siempre se vanaglorió de ser un autodidacta del periodismo.

Hay fechas paradigmáticas y la carrera periodística de Samuel, no por casualidad, ha estado marcada por dos de ellas. El 28 de junio de 1966 Samuel con sólo 22 años consigue oficialmente convertirse en periodista. Ese día los militares con Onganía a la cabeza derrocaban al gobierno de Illia. Por su condición de debutante a Chiche le tocó cubrir para la revista Gente al bando derrotado. La otra fecha clave en la carrera de  Gelblung no es otra que el 24 de marzo de 1976, cuando se convirtió en jefe de redacción de Gente, esta vez se había ganado y con creces el derecho a cubrir (en todo sentido que se le pueda dar a la palabra) al bando victorioso.

Durante la última dictadura militar se utilizaron muchos medios de comunicación como órganos de propaganda del gobierno, uno de los más importantes fue el semanario de actualidad más vendido por ese entonces, la revista Gente, que se encontraba bajo la conducción de Samuel.

Al respecto del rol de Gente, Chiche afirma: “Durante el Proceso tomé una posición muy clara: entendía que había una guerra, y en esa guerra elegí el lugar en donde estaba, que era en contra de la guerrilla. Eso no significa que haya avalado los métodos de la represión. Yo soy responsable de todo lo que salió en Gente durante el Proceso, desde la primera línea hasta la última, nadie me dio instrucciones, nadie me dijo qué tenía que poner y que sacar”. “Hicimos lo que pudimos. Y todo estuvo bien mientras mataban a nuestros enemigos. Pero después empezaron a matar a nuestros amigos. A mí me metieron tres bombas.”

Uno de sus momentos de brillo como mercenario de la prensa fue en mayo de 1978, poco antes del Mundial de Futbol, cuando desde Europa escribió: “Por primera vez un periodista argentino entra en las usinas europeas desde donde se intenta destruir la imagen del país”. Chiche había logrado una  entrevista con el encargado del Comité de Organización del Boicot a la Copa del Mundo, quien denunciaba al gobierno de facto de nuestro país por sus crímenes, y nos explicaba desde su revista que estaba ante la presencia de un “protestador profesional internacional. El terrorismo abrió un frente externo. Y esto que aquí investigamos es sólo una de las expresiones. Pero el país no está desarmado para hacerle frente. Debe contrarrestar con la verdad, su arma más poderosa, esa campaña”.

A la vergonzosa cobertura de Gente acerca del Mundial del 78, hay que sumar la aún más terrible cobertura que la revista hizo de la Guerra de Malvinas, con tapas como “¡Seguimos Ganado!”.

Desde la vuelta de la democracia, Samuel Gelblung ha intentado sin ocultar jamás su pensamiento de extrema derecha, cosa que al menos debemos reconocerle como gesto de honestidad, pasar un poco desapercibido y tapar el característico color verde militar con que se encuentra teñida su carrera periodística con el tono amarillo de la prensa sensacionalista. Pero en algunas oportunidades su honestidad le juega malas pasadas,  como cuando sugirió como paliativo para la inseguridad la despenalización del aborto, o cuando se preguntó al aire en el programa que conducía en Radio Mitre si Julio López realmente estaba desaparecido, o si en realidad se trataba de un caso de Alzheimer.

En una oportunidad, Chiche llegó a preguntar por radio “¿El 24 de marzo qué es?, ¿El 24 por qué es feriado?”, ante la fingida ignorancia del señor Gelblung le afirmamos que seguro no es el día del periodista en conmemoración a su nombramiento como jefe de redacción de Gente.

Samuel, andá entrando y solo esperamos que te acomodes bien al fondo, como para no tener que verte tan seguido.

¡A la jaula!

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