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Sección inspirada en la homónima idea de la revista Tinta Roja, con el permiso de sus creadores

Por Juan Talparoso

Pasando como venimos haciéndolo por los distintos tipos de gorila de nuestra nutrida fauna autóctona, nos encontramos con un animalito con grandes dotes discursivos, que preparado, acecha en la jungla esperando un descuido, añorando un oído algo distraído, no para golpear como suelen hacer los gorilas, ni para elevar su tono de voz apabullando las opiniones ajenas, no, este gorila tiene como objetivo convencernos que lo mejor que se puede ser es un gorila.

Desde las oscuridades de la jungla filosófica, con su cara de abuela bondadosa, nos topamos con José Pablo Feinmann. (Sí, José Pablo, no se confunda con Eduardo, el gorilosaurio de C5N).

José Pablo viene de un pasado militante, un pasado de Juventud Peronista de los 70´s. Formó parte de aquel grupo de jóvenes que vieron en el peronismo un movimiento de masas y pensaron que detrás se encontraba la revolución, que militaron siempre cargados de ideales y buscaron cambiar la realidad de los oprimidos. Pero eso era antes, hoy Feinmann ya no se reivindica militante, sino que simplemente se presenta como filósofo, a secas.

Quizás la máscara de intelectual piola se empezó a caer después del crimen de Mariano Ferreyra a mano de la patota sindical de Pedraza. Feinmann no sólo se burla de Altamira haciendo un chascarrillo con su nombre y mezclándolo con el de Moria Casán, sino que se burla de la convicción de un pibe militante que fue asesinado mientras se movilizaba por sus ideas “Lo peor que puede pasar es la violencia. El descontrol que se busca con los motines, con los escándalos. Altamoria tiene a sus pibes a un paso de los fierros o a un paso de justificar los fierros de los otros, algo que ya ocurrió el pibe Ferreyra”.

José Pablo, está cómodo, le queda cómodo el mote de intelectual y desde la teoría, desprecia la práctica y despotrica contra los hombres de acción.

Junto con Ferreyra, Feimann se acordó de Mario Roberto Santucho, quien fuera el máximo dirigente del PRT-ERP y desaparecido en julio del 76. “Cuando los militares dieron el golpe del 76, el Robi Santucho lanzó una Proclama que decía: ¡argentinos a las armas! El ataque a Monte Chingolo aceleró el golpe de Videla y le tendió una alfombra roja hacia el horror. Santucho no tenía la menor idea de nada. Estaba infiltrado hasta en los bolsillos del pantalón. Se abría la bragueta para hacer pipí y en lugar de su pirulín, aparecía un tipo de la SIDE con un walkie-talkie. `Por ahora no abran fuego. El Robi está meando´”

No contento y para que su posición quede clara, nuestro hombre de ideas también se encarga de pegarle al Che, sabe que miente, sabe que miente por televisión, pero no le importa, usa su ciclo “Filosofía aquí y ahora” para explicar como Guevara se aparta del marxismo al empuñar las armas. José nos muestra su postura, no de paz, sino de quietud, como la correcta y nos demuestra que en el mundo de las ideas solo existen dos grupos, las correctas, que son las suyas, y las erradas, mostrando claramente a todo revolucionario como un loco, un arrebatado por las pasiones o un simple tonto.

Pero por suerte, si algo hemos aprendido de los gorilas es que no se hacen de un día para el otro, solo hace falta buscar los indicios que suelen ir dando. José Pablo Feinmann fue un habitual escritor de la revista Humor, y desde allí, en junio de 1989 nos entregaba una nota titulada “Cañones o manteca” donde lisa y llanamente festeja la llegada del neoliberalismo:

“Hoy, en medio de este país maldito, el peronismo intenta un proyecto burgués. Hoy, audazmente, desafiando la memoria de Cooke y exigiendo todo nuestro vigor interpretativo, el peronismo aspira a constituirse en el hecho burgués del país maldito. Para lo cual, coherentemente, convoca a un empresario exitoso. A Miguel Roig, que viene de Bunge y Born, a cuyos gerente y director general, Juan y Jorge Born, el peronismo -o cierto rostro del peronismo- secuestró en septiembre de 1974. Los tiempos cambian”. “Menem necesita obtener de Bunge y Born… manteca. Es decir, capitales para respaldar su proyecto de desarrollo del mercado interno y de la pequeña y mediana industria. […] ¿Qué obtiene Bunge & Born? Obtiene la pacificación (o incluso, si se prefiere, el control social) a un costo relativamente bajo. Insisto: las opciones que se manejan hoy en la Argentina son cañones o manteca.”

José Pablo Feinmann, te hacemos saber que hace rato nos dimos cuenta de tus intenciones y te pedimos que bajes de la quietud de tu palmera y silbando bajito te acomodes sin chistar en tu lugar: ¡A la jaula!

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