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Desde que salimos a la calle, hemos intentado aportar ideas para que cada vez más sectores del pueblo participen en los debates que creemos son de interés para la población. La Presidenta de la República también lo intenta, pero sentimos que aquellos contenidos progresistas de sus discursos llegan hasta donde lo hacen sus palabras.

El fin de mes estuvo agitado políticamente por el cierre de las listas para las próximas elecciones primarias del 11 de agosto. El contenido de las declaraciones y las preguntas de los periodistas estuvieron a contramano de nuestros intentos y de los discursos presidenciales, no se habló de programas ni propuestas sino de especulaciones, roscas y contra roscas en las que los intereses populares estuvieron ausentes.

La derecha está a la búsqueda de “la esperanza blanca” o el “Capriles argentino” que la saque del estado de fragmentación que los medios monopólicos no pueden evitar ni disimular. Sobre el cierre, emergió una luz con la que se ilusionan: Sergio Massa, que estuvo negociando a derecha y más derecha y con el oficialismo. En sus listas, resulta elocuente la ficha de Ignacio de Mendiguren, el otrora ultra kirchnerista y presidente de la Unión Industrial Argentina, el exponente más reputado de la burguesía nacional.

La otra madre de todas las batallas terminó con una nueva frustración para el gobierno: finalmente la Corte Suprema inhabilitó las bases del proyecto central de la reforma judicial, que modificaba el Consejo de la Magistratura e introducía el voto popular de sus miembros.

Mucho se habló de la democratización y la independencia de los jueces. Otra vez la discusión se centró en si debían ser elegidos o no popularmente y las trabas políticas y legales fueron por ese lado.

Poco se dijo, sin embargo, de que la Justicia carece de independencia, cuando a pedido del gobierno nacional, la Corte Suprema revoca un fallo que había ordenado el cumplimiento en el país de un embargo dispuesto en Ecuador por 19.552 millones de dólares en contra de la petrolera norteamericana Chevron, por gravísimos daños ambientales. Se le abre así el camino a la empresa extranjera para que contamine y explote los pozos no convencionales, ya que los convencionales fueron vaciados por la extranjera Repsol por ocho años de complicidad oficialista y de la oposición de derecha.

Comenzarán estos días a circular los candidatos con sus sonrisas por cuanto canal televisivo puedan. A diferencias de otras campañas, solo faltará la parte del discurso esa en la que siempre dicen que hay que seguir el ejemplo de Brasil, cuando son consultados por una idea más allá de la chicana.

Las masivas movilizaciones de protesta detonadas por el aumento del boleto en el transporte contra el gobierno de Dilma Rousseff, que responden a causas muy profundas como la postergación de las mayorías en el país más desigual del mundo, deberían ser tenidas en cuenta también por el kirchnerismo, porque la democracia a secas no alcanza. Es necesario una democracia social pero que vaya eliminando la explotación, las injusticias, la marginación ejercida por unos pocos y pocas por sobre la inmensa mayoría de la población, porque a la larga, los pueblos se dan cuenta.

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