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En julio de este año Cappa volvió a dirigir al fútbol peruano. Angelito ya había estado a principios de siglo en el país Inca, cuando fue campeón con Universitario, uno de los equipos grandes de Perú. Ahora, luego de sus pasos por Huracán, River y Gimnasia de La Plata en Argentina, se hizo cargo del Club Deportivo Universidad San Martín de Porres, que marcha en la mitad de la tabla del Descentralizado 2012.
> Por Nacho Catullo

¿Cómo lo tratan en esa institución extraña, que en pocos años fue campeona -2007, 2008 y 2012-, abandonó la competencia y volvió?

No es extraña, simplemente nueva y perteneciente a una universidad. Hubo una huelga de jugadores -febrero de este año- y eso derivó en otras cuestiones que hizo que abandonara la competencia. Luego todo volvió a la normalidad. Aquí me tratan muy bien, con respeto y afecto. Trabajo con absoluta tranquilidad. Aunque la razón por la cual ocurre también depende de otros factores, como por ejemplo la existencia de un proyecto a mediano plazo.

¿Cómo encuentra al fútbol peruano después de la buena Copa América, la crisis del Descentralizado y la mala Eliminatoria?

No muy bien en realidad. Internamente faltan muchos detalles, como por ejemplo las canchas. En gran medida son de césped sintético y perjudican el juego. Encima las de césped natural en general están en mal estado. Se sigue respetando un estilo, pero no sé por qué motivos no hay un entorno muy profesional.

Cuando Cappa dice que en Perú se respeta el estilo se refiere al juego por abajo, al toque, al desmarque. La selección peruana alcanzó su máximo esplendor en la década del ‘70, de la mano del exquisito Teófilo Cubillas. Con el Nene, Perú ganó la Copa América de 1975 y fue cuartofinalista en los mundiales de México ‘70 y Argentina ‘78, siendo contemporáneo al Brasil de Mario Zagallo, uno de los mejores equipos de la historia, y a la Argentina de César Luis Menotti. Pero pasemos a lo nuestro…

¿Por qué se juega como se juega en Argentina?

La primera parte te la respondió el Tata (Gerardo) Martino (entrenador de Newell´s Old Boys de Rosario) en una nota que se publicó recientemente -en el Periódico Pausa de Santa Fe-. Dijo, entre otras cosas, que el argentino es un fútbol histérico y tramposo. Y que falta análisis porque todo lo que gana es bueno y lo mismo si pierde, es malo. Comparto totalmente ese juicio. Y son muchos los factores que hicieron este fútbol tan alejado de la ilusión. Iniesta dijo hace poco que él jugaba para ser feliz. No me imagino a muchos jugadores argentinos diciendo lo mismo. En cuanto a los entrenadores todo el mundo tiene derecho a dirigir, y opinar.

Ya no están Sebastián Verón, ni Román Riquelme. ¿Por qué jugador del fútbol argentino pagaría una entrada?

Hay varios. Por (Rogelio) Funes Mori, el nueve de River por ejemplo. Por (Juan) Sánchez Miño (volante izquierdo de Boca) y varios más. El problema es que el medio no los ayuda a crecer. Todo lo contrario.

¿Tiene cuentas pendientes en el país? ¿Qué respuesta les da a los que dicen que mandó al descenso a tres equipos?

Yo no tengo cuentas pendientes con nadie. Sólo con los que tienen el poder y aplastan a la gente. ¿Qué les digo? Nada. No vale la pena gastar una sola palabra porque todo el mundo sabe que es mentira. Fijate que incluyen a Huracán, y entonces ya es para reírse. Además a los que inventaron esa mentira no les vale ningún argumento. Me eligieron de enemigo…

Nota completa en edición impresa. Mascaró #7, noviembre 2012.

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